Foro / Pareja

Noche de chicas (mi primer relato )

Última respuesta: 20 de abril de 2011 a las 15:28
A
an0N_719992199z
16/4/11 a las 22:36

Ya era viernes a media tarte, por fin! Después de una larga y aburrida semana, necesitaba salir y desconectar. Llamé a mis amigas, Cristina y Ana, y rápido lo planeamos todo para la noche.

Me duché y empecé a probarme modelitos... hasta que finalmente me decidí por un vestidito negro, muy ajustado, muy cortito y con escote palabra de honor.

Preferí no ponerme sujetador, para que no quedasen feos los tirantes. Me calcé unos tacones de vértigo, dejé mi pelito moreno suelto, me maquillé un poco y ya estaba lista para salir de casa.

Fui a buscar a Ana, que me abrió la puerta enrollada en una toalla. "Todavía estás así?" la pregunté sin creérmelo, a lo que me contestó con una sonrisa que no tardaba nada, mientras se alejaba a su cuarto. Pude observar como se la marcaba el trasero... no es muy grande, pero tiene una forma perfecta.

Al ratito llegó Cristina, a la que fui a recibir mientras mi amiga se terminaba de arreglar.

Cristina es una chica muy llamativa, y la encanta vesir provocativa. Su pasión es atraer las miradas de cualquiera que esté a su alcance. No era raro encontrarla con minifalda, botas por encima de la rodilla y un top, que resaltaba más aún sus grandes pechos de su tripita plana.

Ana no se hizo esperar más de 20 minutos, y al fin salió. "Vámonos chicas! Nos espera una noche muuuy larga!", dijo haciéndonos un guiño.

Allí estaba, con un impresionante vestido rojo, atado al cuello. Tenía un pronunciadísimo escote que dejaba ver el canalillo de sus medianas pero redonditas tetas. Era tan corto, que alargaba aún más (si cabe) sus kilométricas piernas.

Las tres nos pusimos rumbo a la discoteca, y después de coger un autobús y el metro, ya estábamos allí.

Nada más entrar, Cristina empezó a examinar el panorama. "Vaya chulazos! Habéis visto al moreno de las escaleras?". Nosotras nos reímos y nos acercamos a la barra a pedir algo para beber.

Entre bailoteos y risas, fue pasando la noche. En un momento, Cris se despidió de nosotras: se iba con el morenazo. Estuvimos bromeando con lo perra que era nuestra amiga, nos había dejado tiradas por un rabo! Hoy, que era una noche de chicas.

Decidimos seguir con la fiesta, así que nos pusimos a bailar y a divertirnos. Lo cierto es que se se nos arrimaban bastantes tíos como buhitres, y uno de ellos empezó a entrar a Ana. El chico no pillaba las indirectas y empezí a insistir demasiado... "a ver chaval! Que soy lesbiana, y ella es mi novia" le dijo señalándome a mí. Él se dio media vuelta y se fue, y nosotras nos empezamos a reír... se lo había tragado!

Al ritmo de reggaetón y con la coña de que éramos bolleras, empezamos a bailar cada vez más pegadas, frotando el traseso de una con la parte baja, muy baja, del vientre de la otra. Acariciándonos por los costados. De vez en cuando, la que estaba detrás daba besitos por el cuello a la que se encontraba alante, nos poníamos de frente y nos manoseábamos todo el culo mientras chocábamos nuestras tetas, mirándonos con una sonrisilla traviesa.

Aquello era un espectáculo. Los tíos de nuestro alrededor no nos quitaban ojo. "Lo que disfrutaría Cris aquí", comentamos entre risas.

A decir verdad, esa situación me estaba empezando a excitar...

Sin darnos cuenta, ya eran casi las 5 de la mañana, así que empezamos a levantar el vuelo de ese sitio. Cogimos un taxi y le indicamos la dirección de Ana, ya que su casa se encontraba más cerca.

En el asiento trasero del coche, la cosa no había terminado. Entre toqueteos inocentes, la cosa se fue calentando más y más... recuerdo como la acariciaba la pierna y como ella, con un brazo rodeando mi cuello, me acariciaba el pelo. De repente, nos empezamos a besar. Era algo tan dulce, sentir sus labios tan suaves, su tímida lengua jugueteando con la mía... era la primera vez que me enrollaba con una tía, y me encantaba.

Me separé y nos quedámos mirándonos fijamente. Por instinto, mi mano empezó a subir por su pierna, poco a poco, hasta que se perdió debajo de aquel vestido. Fue entonces cuando ella me atrajo de nuevo hasta su boquita y nos volvimos a besar, pero esta vez más frenéticamente.

Noté como su mano se empezó a deslizar por mi entrepierna... seguro que notaba mi tanguita húmedo, igual que lo tenía ella. Su brazo, se desenroscó de mi cuello y fue cayendo hasta llegar a una de mis tetas, la cual empezó a estrujar. No podíamos evitar emitir leves suspiros... y gemidos.

Aunque en esos momentos sentíamos que sólo estábamos ella y yo, esa no era la realidad. El conductor, un hombre bastante atractivo y no muy mayor, no quitaba ojo al retrovisor. De vez en cuando, dejaba escapar su mano hacia su paquiete, y le daba un apretón disimulada pero intensamente.

Eso me excitó aún más, le hice una seña con la mirada a mi amiga, para que también se fijara en él. Nos reímos silenciosamente, y decidimos darle un show mejor. Me senté en el centro, subiéndome ligueramente el vestido y abriéndome de piernas. Ana se recostó al lado, con una pierna encima del asiento y la otra apoyada en el suelo. Me apartó el tanga y, sin quitármelo, empezó a masturbarme como nunca nadie lo había hecho.

Sus dedos se perdían completamente dentro de mí, una y otra vez... qué gustazo! Qué habilidad tenía Anita! Me estaba haciendo ver el cielo. De vez en cuando los sacaba para chupárselos, o para que se los chupase yo... me estaba volviendo loca!

Llegamos a su portal, y nos quedamos allí estacionados. El hombre, que intentaba desviar la mirada, ya estaba como una moto y empezó a medio masturbarse por encima de la ropa. Estaba concentrada, mirando el gran bulto que se marcaba en su pantalón, cuando de pronto sentí algo calentito, suave y mojado... era la lengua de Ana, que me había empezado a comer el conejo.

Estaba tan cachonda, que no podía controlar mis gemidos. El orgasmo era inminente... y ahí llegó. Jadeante, con el coño1 palpitándo y contrayéndose, sólo podía pensar en una cosa: estaba en deuda con mi amiguita, y la tenía que devolver el favor.

La quié el tanga y empecé a lamer su rajita, de abajo a arriba, con mucha intensidad. Ansiaba probar sus jugos, mi lengua ansiaba sentir a una mujer. Pronto empecé a merterla los dedos, mientras mi lengua se centraba en chupar su inflado clítoris. Notaba su respiración acelerándose, sus gemidos cada vez eran más altos... así que saqué mis deditos, separé mi cara, la escupí en el chochito y empecé a frotárselo rápidamente con toda la mano. Mientras con la cara, intentába hacerme un hueco entre su vestido y sus tetas. A lo que ella se desató el vestido y las liberó para mí, entonces yo se las empecé a chupar y a mordisquear. Y así llegó su orgasmo, haciéndola vibrar por completo.

Segundos después, ya se estaba arreglando para subir a casa. Se volvió a poner el tanga, se colocó bien el vestido y se arregló el pelo. Cuandofue a preguntar al taxista cuánto le debía por la mitad del recorrido, observamos como sacaba la mano de los pantalones, los cuales ya tenía desabrochados...

Ana pagó su parte, y se bajó del coche. "Nos vemos mañana Sandra", dijo con una sonrisa al cerrar la puerta. Yo asentí con la cabeza y también sonreí. El taxista arrancó, me preguntó por mi calle y nos pusimos de camino.

Pero me di cuenta de algo: el hombre no dejaba de mirarme por el retrovisor, con cara de salido...

CONTINUARÁ? Espero opiniones! Besitossssss

Ver también

I
iosua_5168259
16/4/11 a las 22:51

Exelente!!!
muy buen relato!!
me re calento...

Me gusta

S
sacha_6362954
19/4/11 a las 7:54

Wow!!!
Wow!!
Yo nunca he estado con una mujer!!!
Me parecio super excitante tu relato!!!
WOW WOW WOW!!!!

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M
may_8149182
20/4/11 a las 15:28

Uff
uff quien no se ha tenido que masturbar con este relato!

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ISDIN Si-Nails

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