En respuesta a shamim_8121633
¡Hola! estoy pasando por un momento muy triste y por una decepción grande. Después de muchos, pero muchos años volví a ver a mi novio de la juventud. Siempre supe de él a través de amigos comunes y conocidos. Nos encontramos en un bar y después de hablar un rato terminamos en un hotel. El fue mi primera pareja sexual y de alguna manera su recuerdo me marcó por siempre. Platicamos y me dijo que sería triste tenernos que despedir... yo no veía claro por qué, sé que es divorciado y que no tiene una pareja formal. Tener relaciones con él y volverlo a ver me sacudió. No me conformé con ese "adiós" y le busqué. Vivimos en diferentes ciudades, así que por algunos meses mantuvimos contacto por teléfono y por mensaje. Las llamadas cada vez se hacían más largas aunque evitábamos el tema del "nosotros". Un buen día me dijo que viajaría a mi ciudad y que quería verme nuevamente, pero siempre por una cuestión o por otra el viaje se posponía. Por momentos los mensajes se volvían intermitentes y cuando volvíamos a entrar en contacto él se mostraba interesado. Mientras tanto, él empezó a mostrarse interesado en mis actividades, en mi salud y en mi vida en general y eso me hacía sentir halagada. Por fin se proponía una fecha segura para el encuentro: dos semanas más. Durante esas dos semanas las cosas dieron un vuelco: mensajes y llamadas de su parte a toda hora, tiernos algunos, candentes otros, muy candentes los demás. Me decía que quería estar conmigo, hacer el amor, que soñaba conmigo. Por supuesto que eso hacía que mi corazón latiera a toda velocidad. Llegó el día, nos encontramos con gusto, fuimos a un hotel y el plan era estar juntos todo el fin de semana. Casi hicimos el amor al cerrar la puerta, pero cuando concluimos algo extraño sucedió, lo sentí serio, distante, no me miraba a la cara. Un par de horas "recibió" un mensaje y me dijo que tendría que presentarse en otro lugar por temas de trabajo, pero que me llamaría más tarde para "ver cómo había regresado a casa". La llamada nunca llegó, un mensaje, nada. Ha pasado una semana y él ha salido huyendo. Mi cabeza da mil vueltas y no encuentra una explicación. Sé que volverle a buscar sería exponerme a un desaire o a algo peor. ¿Por qué me uso de esa manera? Bien podría haberme dicho que solamente quería sexo y decir adiós. Lo hubiera entendido, ¿pero así? A ratos me dan ganas de llamar y reclamarle. Estoy muy confundida y no sé qué hacer. Necesito comentarios sensatos que me hagan entrar en la realidad. Y palabras que me hagan sentir mejor. Estoy deshecha y ya no estoy en edad de estar pasando por este tipo de situaciones. Por favor, estoy desesperada, me siento tan tonta de haber creído que ésto iba a hacia alguna parte. No encuentro respuesta.

pobrecita nena yo te consuelo lo que quieras estoy pati